La terapia hiperbárica consiste en la administración de oxígeno a alta presión en una cámara especial, con el objetivo de mejorar la oxigenación de los tejidos y favorecer la recuperación de diversas condiciones médicas. Este tratamiento ayuda a acelerar la cicatrización, reducir inflamación y optimizar la regeneración celular, contribuyendo al bienestar y la salud del paciente.